7.3.12

Criaturas por las que madrugarías un lunes: los uómbats


Inicio una nueva sección: CRIATURAS POR LAS QUE MADRUGARÍAS UN LUNES
El título lo dice todo.

He preferido poner el nombre en castellano porque me parece un nombre aún mucho más molón. Y porque si digo Los Wombats, muchos pensaréis en un grupo de música, y debemos liberarnos de todo modernismo, anglosajonismo y demás mierdasnismos.

Reconozco que hace breves minutos que he tenido el conocimiento de la existencia de este animal, pero el flechazo ha sido rápido e intenso.




A medio camino entre un cojín peludo y un animal y de nuevo un cojín peludo (sí, está en el centro de un triángulo) se encuentra este marsupial diprotodonto. En el catálogo de Ikea creo que está en la sección de Decoración. Se limpia con jabón neutro.

Todas palabras de amor son pocas hacia este animal, por el que no sólo madrugaría un lunes, sino que seguro podría recuperar el sueño perdido apoyando de nuevo mi cabeza sobre su suave y cálida barriga.


Aunque, amigos, lo mejor no acaba aquí. He estado indagando sobre ellos en su artículo de Wikipedia y las cosas que he encontrado no tienen desperdicio alguno. A continuación os dejo con una versión apócrifa del texto, que hoy estoy de risa fácil (el texto morado es mi aportación personal).

" Los vombátidos (Vombatidae) son una familia de marsupiales diprotodontos conocidos comúnmente como wombats o uómbats.
Se encuentran sólo en Australia, incluida Tasmania, y tienen la apariencia de un oso musculado (¡¿perdón?! un oso musculado es ésto, este animal es un adorable bombón de amor y pelo), pequeño y de patas muy cortas. Los wombats se alimentan de hierbas, juncias y raíces y cavan extensas madrigueras con sus dientes delanteros (similares a los de un roedor) y sus poderosas garras. Aunque es un animal principalmente crepuscular y nocturno, los wombats se aventuran también a buscar alimento en días fríos o nublados (que es lo contrario a crepuscular y nocturno). No se dejan ver tan fácilmente como otros animales (como los unicornios, por ejemplo), pero sí suelen dejar rastro visible de su paso.
Los wombats poseen un metabolismo extraordinariamente lento: tardan alrededor de 14 días en completar la digestión, y no suelen moverse con rapidez. En caso necesario, sin embargo, pueden fácilmente sobrepasar a un ser humano en carrera (yo voy a tardar 6 años en terminar la mía) e invocar inmensas reservas de fuerza. La principal defensa del wombat contra un depredador bajo tierra es aplastarlo contra el techo del túnel hasta que el invasor deja de respirar. "  Descojone absoluto.
Si quieren ensañarse, a veces se lo comen y lo dejan dos semanas torturándole en su estómago.


Y para rematar esta entrada no olvidéis que estudios científicos de alguna universidad demuestran que el contacto prolongado con criaturas gustables y adorables tiene grandísimos efectos positivos sobre el organismo que se traducen en multitud de beneficios diversos, inespecíficos y saludables.

Esta mujer tenía este aspecto el primer día que abrazó a un uómbat.


Y tras estar catorce días abrazada a él, acabó teniendo este aspecto.




28.2.12

Los Oscar, esa gran decepción

El pasado domingo, me lié la manta a la cabeza y probé una experiencia nueva: me tragué enterita la gala de los Óscar. A las 23h30  planté mi culo en el sofá, y hasta las 5h30 no lo levanté. Sí, señores, 6 horazas, para disfrutar de la maravillosa y espectacular Fiesta del Cine Glamour Ostentación Publicidad Dinero... Porque si éso es el Cine, me coso los ojos.
He de decir que también fui testigo de cómo evoluciona un rostro con el paso de horas de aburrimiento y sueño. Jamás pensé que las ojeras pudieran formarse en tan corto periodo de tiempo, pero la pasada madrugada del lunes, Billy Crystal lo consiguió.

En fin, tampoco quiero entrar ahora en disquisiciones igual de aburridas, pero tengo que reconocer que la Ceremonia de entrega de los Premios Oscar ha entrado a formar parte de las cosas que se hacen una vez en la vida para probar a ver qué tal, y no hay absolutamente ninguna necesidad de repetir.

La Alfombra Roja, sin embargo, es otro cantar. Es lo único aprovechable: ves pasar a los actores y actrices, todos super glamourosos con sus vestidos y joyas de precios obscenos, horas de peluquería, maquillaje y clases de posado, los resultados de previos meses de alimentarse a base de hebras de puerro y piña... un festín para los sentidos. Sobretodo el de la envidia.
Pero es entretenido, sin duda. La Alfombra Roja terminó a las 2:30 hora española, que es cuando comenzó la Ceremonia, por tanto, si el año que viene os animáis, ya sabéis que podréis acostaros a esas horas, porque manteneros despiertos a partir de entonces, tiene un nombre: Tiempo Perdido.

Cada dos o tres galardones entregados, hacen un descanso (imagino que para cambiar todo el decorado del escenario y de paso meter publicidad), lo cual sólo hace aumentar el hastío... pero claro, ya te has tragado mejor dirección artística, sonido, montaje de sonido, montaje a secas, efectos visuales, banda sonora y canción  y ¡maldita sea! quieres ver perder a George Clooney... con lo cual estás ahí hasta el final, viendo como se reparten todas las estatuillas entre dos o tres películas únicamente.


Aunque no debemos engañarnos, ya tenemos pistas sobre la emoción, o ausencia de ella, de la Gala, ya que básicamente acuden los protagonistas de las pelis nominadas ese año, las actrices que llevamos viendo en las revistas y en la TV los últimos séis meses, éso es lo que nos espera. Si piensas que es una gala sobre Cine, tiendes a pensar que acudirán grandes directores, grandes actores de hoy y de siempre, grandes clásicos (menos mal que Meryl Streep estaba nominada, así por lo menos acudió alguien). Olvídate, esta es la Fiesta de la Rabiosa Actualidad

Y aún diría más: es la Fiesta de la Suerte. Porque yo no dejaba de pensar en qué diferente hubiese resultado la noche si hubiesen estado nominados a mejor actor, Ryan Gosling por Drive y Michael Fassbender por Shame (las malas lenguas dicen que los puristas de los académicos ni se plantean incluir el sexo entre las nominaciones, aunque también dicen que Jennifer Lopez mostró un pezón). Un toque de justicia cinéfila y buenorrismo que a mi modo de ver hacía verdadera falta, y que seguro hubiese convertido mis ojeras en lágrimas de emoción.





Después de todo esto, lo tengo claro, los Oscar son una monstruosa celebración en la que los ricos se palmean las espaldas unos a otros. Y los que se han enriquecido en 2011 dejarán paso a los próximos que se enriquecerán en 2012. Y así, niños, es como el dinero circula.

Así que he abierto los ojos y me he salido de la corriente de los que creíamos que este premio significaba algo, y prometo, de ahora en adelante, tragarme, por lo menos una vez, el resto de festivales de cine.
Y si ninguno llega a satisfacerme, montaré el mío propio, como hizo Robert Redford.


Lo bueno de todo esto: darme cuenta de que este año las Olimpiadas son en Londres, asique no tendremos que madrugar terriblemente para verlos. Eso sí es alegría.

10.2.12

¡Ya tengo mi propio TereToast!

¡Qué alegría!
Si con los tiempos que corren, ya se sabe, hay que invertir en valores seguros para que cuando nos llegue el corralito, poder tener unos buenos lingotes de oro en casa que nos permitan seguir tirando. Qué se yo, un Miró,  un Juan Gris, un Tere Toast... pequeñas cosas que pueden sacarte de un apuro cuando lleguen mal dadas.

Por eso, me llena de orgullo y satisfacción presentaros el retrato que me ha pintado la señorita Tere Toast. Ahora quizás no os suene de nada, pero cuando me toque el EuroMillones y me vuelva una mecenas, ya os sonará, ya...

Como sé que todos ardéis en deseos de saber cómo es la misteriosa chica que os escribe desde éste otro lado, os diré que mis átomos debidamente ordenados, me dan una apariencia más o menos así:



Desde aquí le doy las gracias (otra vez). Ciertamente, a veces hay premios que te tocan sin haber jugado a ningún sorteo.

Y no dejéis de visitar su BLOG, donde podréis encontrar muchos más dibujos suyos y cosas divertidas recién salidas del tostador. Ñaaam!


6.2.12

Redescubriendo 300

Hay dos cosas que son de dominio público: una, que demasiado dulce puede llegar a empalagar; y dos, que es muy fina la línea que separa el hecho de ser un erudito, cultivado y refinado, del de ser un esnob, presuntuoso y relamido.

Por eso hoy, amigos, vengo a hablar de tíos buenos.

Me gusta mucho cuando veo películas de la década pasada (sí, de la década de los dosmiles) y voy reconociendo a tal o cual actor o actriz, que ahora se han vuelto muy famosos o han contratado a un asesor de imagen o un buen publicista, pero que en el celuloide queda patente la prueba de que no siempre las cosas fueron así.

Algo así me pasó la última vez que vi 300.
Tengo una relación muy interesante con esta película, en realidad con las dos de Frank Miller. Tanto 300 como Sin City son dos películas con las que disfruté enormemente la primera vez que las vi y que el cuerpo me pide cada cierto tiempo, cuando las ansias de destrucción se me acumulan. Es una especie de catarsis pasiva: me acomodo en el sofá, doy a play, y dejo que la violencia se suceda ante mis ojos, que la sangre, las vísceras y el odio se derramen, mientras yo me voy limpiando. Dos horas después, soy una chica limpia, reconciliada con la vida y libre de pecado.
Sin embargo, la última vez que vi 300 (y aquí retomo), me quedé estupefacta al descubrir semejante plantel de caballeros que, hasta entonces, me habían pasado desapercibidos casi por completo.

RODRIGO SANTORO
Con un rollito a lo Keanu Reeves en sus tiempos mozos, resulta que este modelo brasileño del que todas nos enamoramos perdidamente en Love Actually (porque además era taaan bueno y taaan paciente y tenía ese gesto taaan tierno...) es el malvado rey Jerjes. Vamos, ver para creer.



Parece que en cualquier momento se va a poner a cantar y bailar It's raining men, pero... ¡madre mia! ¡madre mía! Es él.
No todo son ñoñadas, también aparece en la gran película brasileña Carandiru, que desde aquí recomiendo muy mucho (como en Ciudad de Dios, estas son las pelis en las que las ostias te duelen a ti también).




DAVID WENHAM
Ciertamente, tengo que reconocer que no he seguido mucho la trayectoria de este señor australiano, tan sólo tuve la oportunidad de amarle profundamente cuando interpreta al valiente, sensato y pelirrojo Faramir en Lord of the Rings II y III.



La capa y la espada se ve que las pudo reciclar, aunque ahora sólo contaba con un ojo. Igualmente, nos sigue gustando mucho.
Cualquier día de estos se nos marca una comedia romántica... tiempo al tiempo.




MICHAEL FASSBENDER
Y de entre todos los mortales, llega él. Esto sí que es un redescubrimiento. El sanguinario y bravo Stelios, que le iba la marcha como a ningún otro, resulta que es Fassy.


Se nos aceleraban las pulsaciones cuando le veíamos de teniente inglés en Inglourious Basterds, pero resulta que ya le habíamos visto antes... ¡y yo sin haber reparado en su presencia! Imperdonable.


Aunque he de reconocer que con esas melenas al viento, más parece que se va a arrancar encima de un cajón flamenco, que realizar la sublime y devastadora interpretación que haría un año después, en 2008, con la película Hunger  (en Shame repite con el mismo director).


De verdad, sé que le doy mucho bombo a este actor, pero cuantas más cosas suyas veo, más me reafirmo. Porque es versátil y genial. Y porque se le empezará a conocer por títulos comerciales, cuando detrás lleva joyas. O eso me parece a mí, que lo veo con tan buenos ojos...



Lo dicho, Gerard Butler, en una película que va sobre 300 tíos dando gritos y destilando testosterona, no ibas a creer que sólo iba a haber suspiros para ti...


31.1.12

Last Night: todos molamos mucho

Entre que consigo ponerme al día con mi vida ociosa, el otro día me vi esta película, atraída principalmente por su reparto, y porque una ligereza romanticona después de comer hace la digestión mucho más dulce.
¿Os acordáis de la obra maestra que es Closer? Pues cualquier parecido con esta película, es pura coincidencia o intento frustrado.
Al final, el resultado es un catálogo de tendencias de ropa, peinados y maquillaje, aderezado con un poquito de decoración de interiores y los gestos de falsa espontaneidad que sólo Keira Knightley puede hacer. Por lo demás, Guillaume Canet es infinitamente mejor en sus películas y en su idioma, pero le queremos igual, porque todos somos humanos y todos erramos. Y porque su sonrisa es deliciosa.
Pero está bien, también me compro revistas, esto es una versión más dinámica de ellas.



La verdad que mi relación que Keira es un poco difícil, lamentablemente acaba haciendo películas que me gustan mucho (Orgullo y PrejuicioExpiación...), pero que sé que podrían haber sido mejores películas si ella hubiese sido un poco menos... ella. A lo mejor me animo y un día hago un monográfico sobre esto.
En este caso, eso hace brillar a Eva Mendes, que me parece la sensualidad personificada, y a pesar de que su papel sea breve y superficial, yo la elijo a ella, a ella, a ella y toda su molonidad que le aporta una película en tonos grises, beiges y azules oscuro (mira que les gusta), porque me parece la única que no lleva la palabra pretensión escrita en la frente. ¡Bravo!

Por cierto, recordad que el truco para saber cuándo una película va a convertirse en un anuncio de perfume de dos horas de duración, está en analizar con detenimiento la tipografía del título en el cartel: cuanto más minimalista, recta y sobria sea la tipografía, más saldremos con ganas de cambiar de casa, de ciudad, de corte de pelo... y de amante, por supuesto.



11.1.12

type of the day: Florence + the Machine

Son malas épocas. De entregas, exámenes y oscuridad. Por eso no puedo actualizar tan a menudo como quisiera.
Estoy empezando a escuchar por vez primera Ceremonials  de mi amiga Florence Welch, y desde luego apunta maneras tan buenas como el primer Lungs... me encanta esa sensación de escuchar de repente una canción y darte cuenta de que la tienes desde hace un año en el iPod pero nunca te habías parado a escucharla y descubres que te encanta y piensas: ¡¿pero cómo he podido vivir todo este año sin escuchar esta canción?!
Y te preguntas cómo la supervivencia del ser humano puede realmente no depender de la música. ¿De qué dependerá entonces? 


He intentado encontrar las tipografías de la imagen del álbum, pero como no estoy muy exhaustiva a la hora de investigar, he dejado mi versión de andar por casa. No son exactamente iguales, pero son las más parecidas que he encontrado.

Florence + the Machine : Mamãe que nos faz
CEREMONIALS: Cassandra
(click para descargarlas)


Felices exámenes para todas y todos, aún cuando estas dos palabras representen polos apuestos y dolorosos.

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